Mundo Musical - Almería - Historia
Play Boys
Play Boys

Los Play Boys, sin pretenderlo, fueron el primer grupo fantasma de la historia de la música pop en Andalucía. Totalmente cierto. ¿Por qué? ¿Alguien se acuerda de ellos?. El grupo, gestado a finales de 1962 o principios de 1963, fue sin duda el reflejo expectante de un grupo de jóvenes en torno a los 15 años que solían ensayar donde podían, sólo con guitarras españolas y un par de latas utilizadas como batería. Uno de los pioneros de este invento fue Fernando Domínguez, prestigioso odontólogo almeriense, en aquellos años una maravilla con las "baquetas", y que por "culpa" de los estudios, se malogró un buen percusionista. La primera guitarra eléctrica -enchufada a un voluminoso aparato de radio- la aportó un tal Blanes, quien una vez apagado el fuego por la música, siguió sus estudios de Ingeniería en Madrid. Mientras tanto, José Luis Guill6eacute;n y su hermano Paco, se incorporaban a estos "misteriosos" ensayos con aspirantes a instrumentistas que entraban y salían, donde meses más tarde se transformaron en Los Play Boys.

En esa imagen que "ilustra" al grupo en el singular marco del teatro Apolo, se aprecia micrófono en mano a, José Ángel Pérez como cantante; a Juan el bajista -se le ve media cara-; a José Antonio, que no se le ve; a Paco Guillen "dándole" a la batería; y a Antonio Domínguez, convertido hoy en un autentico prócer de la enseñanza, gran profesional y mejor persona.

Los Play Boys duraron poco. Recuerdo la primera actuación, fuera de los festivales, que fue en Rioja. Allí, al menos dos miembros de los que se ven en la imagen, no fueron. Recuerdo a Luis, que sustituyó a Juanito, por no se que razón, y que tenía un flamante bajo, pero que el hombre no sabía ni sacarlo de la funda. El repertorio se sustentaba en una decena de canciones. Recuerdo de forma especial "La Bamba" y "Perfidia", dos clásicos en cualquier repertorio que se apreciase en las actuaciones de los grupos de baile. Así había que estar desde las nueve o las diez de la noche hasta la tres o las cuatro de la mañana. La imaginación de los miembros del grupo era ilimitada. Mi amigo Luis, solo se había aprendido el bajo de dos canciones. Para identificarlos los llamábamos "el corto" y "el largo". Cuando empezábamos la canción me decía... ¿El corto o el largo? Yo, según mis "conocimientos", le contestaba cual era el adecuado. Naturalmente Luis, siempre lo "hacía" en el mismo tono. No cambiaba jamás de acorde. Imaginaos como sonábamos. La efímera historia de Los Play Boys se cerró después de un verano y de nuevo volver al instituto. Si alguien sabe más, que lo escriba ahora o que calle para siempre.

José Ángel Pérez García