Mundo Musical - Almería - Historia
Juanjo Muñoz
Juanjo Muñoz

Su autobiografía musical dice textualmente. Comenzaba el mes de septiembre de 1951 cuando, poco antes de nacer, viajé con mi madre a Vera, donde al llegar me alumbró, comenzando allí mi relación con el canto.

Mi afición por la lírica decayó bruscamente el día de mi mejor y más variada interpretación: Contaba con dos años cuando en el patio que compartía mi casa con una fabrica de caramelos (en realidad el patio del castillo donde peleaba con un dragón), me caí en un gran perol de caramelo hirviendo (me alcanzó el dragón), poniéndome el glúteo izquierdo sin gluten y de fea manera. No perdí la pierna gracias al Altísimo, según las monjitas de la Bola Azul, hospital que aprovechando el evento inauguré (una de cal). Este suceso acarameló mi voz, siendo seleccionado para cantar los solos de las canciones misales del coro del colegio, hasta que hice la primera comunión y me regalaron un do-re-mi. Mi familia enmudeció porque tocaba las canciones sin necesidad de "partituras" con las notas en colores. Yo también enmudecí hasta que formamos el grupo "Nosotros".

El día que debuté como músico-vocal pudo ser también el último: Hacíamos folclore americano, y tocando el banjo, que tiene el cuerpo circular, sentando en una silla baja con el banjo apoyado en la pierna, los nervios producían en ella un movimiento reflejo que hacía que el instrumento no dejara de deslizarse arriba-abajo. No dejé este mundillo gracias a la adquisición de un contrabajo, al que me agarré como un borracho a una farola.

Aunque ya habíamos pasado al folclore almeriense, adaptándolo a una formación eminentemente vocal, no fue hasta Cal y Canto cuando llegamos a completarlo con arreglos musicales mas acordes con la época, así que introducimos batería, sintetizador, bajo eléctrico, etc. Desaparecido Cal y Canto, y con ellos el canto, entré a formar parte transitoriamente de un grupo llamado Métodos con el que compartí dos años aprendiendo al bajo eléctrico la dura tarea de tocar música de baile, música en la que continué con una orquesta de nueva formación. Bahía, con los que estuve ocho años aproximadamente.

A pesar de dejar la orquesta para trabajar en la Administración Autonomita, en cuanto pude me enganché a la música de swing, formando parte del grupo American Jazz Classic, posteriormente con Classic Jazz Quartet y con Los que se fueron del puerto.

Actualmente milito en Fugazz Jazz dentro de la Asociación Cultural Clasijazz, compartiendo buenos ratos de música y amistad".

José Ángel Pérez García